¿Afecta la humedad al embarazo?

La humedad y el embarazo deben estar lo más alejados posible. Y es que el estado de gestación convierte al sistema inmune de la madre en un protector del bebé, lo cual hace que, aunque no esté inmunodeprimida, la embarazada cuenta con una situación especial por la que debe evitar ciertas circunstancias, como los ambientes húmedos.

Cómo afecta la humedad al embarazo

La humedad se manifiesta a través del moho, el cual genera esporas, que son unas partículas diminutas que no se ven, pero permanecen en el aire, y ocasionan o agravan problemas respiratorios y alergias. Existe, además, el moho tóxico, que produce trastornos de salud más graves. No obstante, las enfermedades que se derivan de la humedad no dependen tanto del tipo de moho, sino de la cantidad a la que las personas estén expuestas.

La calidad del aire de la vivienda es fundamental a la hora de prevenir enfermedades como, por ejemplo, rinitis, laringitis, traqueítis, bronquitis o neumonía y alergias del tipo eritema y pápulas.

Algunos de los problemas que puede tener una mujer embarazada que se ha expuesto a la humedad son:

  • Dificultad respiratoria.
  • Dolor de articulaciones.
  • Irritabilidad de la piel y los ojos.
  • Congestión nasal, fiebre y silbidos.

Sin embargo, lo más preocupante de aspirar o ingerir moho (no solo hay que prestar atención a la humedad que se respira, sino también a los alimentos que se comen durante el embarazo) es que las esporas pueden afectar negativamente a la oxigenación de la sangre fetal. Como consecuencia, se incrementan las posibilidades de que el bebé nazca o desarrolle, una vez ha nacido, los problemas de salud citados.

Cómo eliminar el moho de una vivienda

Lo principal es evitar la humedad en una casa. Para ello, es aconsejable ventilar todos los días y, en las zonas donde haga mucho frío o haya propensión a la humedad, colocar un deshumidificador. Además, cuando se esté cocinando, se debe encender la campana extractora y abrir la ventana, de manera que los humos (y posibles humedades) salgan al exterior y no permanezcan mucho tiempo en la estancia. También, tender la ropa fuera y no dentro de casa es una gran idea.

Sin embargo, si el moho ya ha aparecido en las paredes, estas dos acciones pueden ayudar a eliminarlo:

  • Suprimir la subida de agua desde el suelo hasta las paredes del edificio.
  • Localizar el lugar donde está la filtración de humedad y llamar a un profesional que pueda solucionarlo, pues, aunque se limpien las paredes, el moho siempre vuelve a salir, si no se ha resuelto el problema de raíz.

En definitiva, la humedad y el embarazo no son buenos amigos, por lo que se debe evitar la exposición a entornos mohosos. Lo mejor es la prevención, pero, si ya ha manifestado el moho, se puede remediar con la actuación de profesionales, por lo que contactar con HUMITEC es la mejor opción que puedes tener.

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